Redacción / Grupo Marmor
El mes de septiembre no solo trae consigo las fiestas patrias, sino también el clímax de la temporada de lluvias. En Michoacán y en gran parte de México, los cielos grises y los aguaceros repentinos cambian por completo nuestra rutina diaria. Aunque a veces renegamos de los encharcamientos, hay ciertas costumbres que adoptamos casi por instinto en cuanto cae la primera gota. Aquí te dejamos 5 cosas que probablemente haces cuando comienza el temporal de lluvias:
1. Correr por el pan dulce y el cafecito Es una regla no escrita: empieza a llover y automáticamente se antoja un café de olla, un chocolate caliente y una concha. Las panaderías locales se convierten en el lugar más concurrido, pues el clima fresco es el pretexto perfecto para romper la dieta.
2. El rescate extremo de la ropa “¡Se está mojando la ropa!” es el grito de batalla en las casas mexicanas. No importa lo que estés haciendo, si escuchas un trueno o sientes la primera brisa, la misión prioritaria es correr al tendedero a la velocidad de la luz antes de que el aguacero arruine el lavado del día.
3. Cancelar planes sin culpa La lluvia es la excusa perfecta para los hogareños. Si tenías un compromiso al que no querías asistir, un simple “es que está lloviendo muy fuerte y no hay transporte” o “se va a inundar el centro” te salva de salir de casa, permitiéndote regresar a tu cama sin remordimientos.
4. Sufrir con el tráfico y los baches Lamentablemente, no todo es miel sobre hojuelas. Cuando llueve, el caos vial se multiplica. Automáticamente todos los conductores van más lento, las aplicaciones de transporte elevan sus tarifas y cruzar las avenidas principales se convierte en una verdadera odisea esquivando encharcamientos y baches ocultos bajo el agua.
5. Maratón de películas y cobija Si corriste con suerte y la tormenta te atrapó ya estando en casa, el plan perfecto se activa: sacar la cobija más calientita del clóset, prender la televisión y armar un maratón de series o películas escuchando el relajante sonido de la lluvia caer sobre el techo.



















