¿Qué es PISA y por qué sus resultados desataron polémica en México? Esto mide realmente la prueba

Banner

Julieta Coria/Grupo Marmor

Los resultados de la prueba PISA 2025 volvieron a poner a la educación mexicana en el centro del debate. Mientras el Gobierno federal cuestionó que una evaluación pueda definir por sí sola la calidad educativa de un país, las cifras mostraron rezagos importantes de los estudiantes mexicanos frente al promedio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Pero, ¿qué es realmente PISA y qué mide?

¿Qué es PISA?

PISA significa Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes y es una evaluación coordinada por la OCDE desde el año 2000. Se aplica principalmente a estudiantes de 15 años y busca conocer qué tan capaces son de utilizar sus conocimientos para resolver problemas y situaciones de la vida cotidiana.

A diferencia de un examen escolar tradicional, PISA no busca comprobar si los estudiantes memorizaron un determinado programa educativo. Su objetivo es evaluar competencias en matemáticas, lectura y ciencias, permitiendo comparar los resultados entre diferentes países y economías.

La edición de 2025 incorporó además nuevas evaluaciones relacionadas con el uso de herramientas digitales y puso especial énfasis en el área de ciencias. En total participaron alrededor de 760 mil estudiantes de 91 países y economías.

¿Cómo le fue a México?

Los resultados de PISA 2025 colocaron nuevamente a México por debajo del promedio de la OCDE en las tres áreas principales.

El país obtuvo 388 puntos en matemáticas, 408 en lectura y 414 en ciencias. En comparación con 2022, México perdió siete puntos tanto en matemáticas como en lectura, mientras que en ciencias registró una mejora.

Uno de los datos que más llamó la atención fue matemáticas: solamente alrededor del 30% de los estudiantes mexicanos alcanzó al menos el nivel básico de desempeño, frente al 65% registrado en promedio entre los países de la OCDE.

Entonces, ¿por qué hay polémica?

La discusión comenzó a crecer después de que la presidenta Claudia Sheinbaum cuestionara que una sola prueba pueda utilizarse para determinar la calidad de la educación.

La mandataria ha señalado que los resultados deben analizarse tomando en cuenta las condiciones sociales y económicas de cada país, además de otros factores que influyen en el aprendizaje.

Y ahí está uno de los principales puntos del debate: PISA sí permite comparar el desempeño de los estudiantes, pero no mide todos los aspectos de un sistema educativo.

La propia metodología de la evaluación contempla información sobre el contexto de los estudiantes y las escuelas, precisamente porque factores como el nivel socioeconómico pueden influir en el rendimiento. Análisis recientes del informe también han encontrado una fuerte relación entre las condiciones sociales de los hogares y los resultados académicos.

¿PISA dice que la educación mexicana es mala?

No exactamente.

La prueba ofrece una fotografía de determinadas habilidades de estudiantes de 15 años y permite compararlas internacionalmente. No evalúa directamente a cada maestro, escuela, familia o política educativa, ni pretende medir todos los elementos que conforman la educación.

Sin embargo, sus resultados sí sirven como una señal para identificar problemas. En el caso mexicano, el retroceso en matemáticas y lectura y el bajo porcentaje de estudiantes que alcanzan las competencias básicas han generado cuestionamientos sobre el aprendizaje que están obteniendo los jóvenes.

Por ello, el debate no se limita a saber si México “aprobó” o “reprobó” PISA. La discusión de fondo es qué significan esos resultados, qué factores están detrás del desempeño y qué debería hacerse para mejorar las habilidades de los estudiantes.