Sheinbaum va por un Banco Nacional de ADN: ¿Cómo ayudaría a encontrar a personas desaparecidas?

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Julieta Coria / Grupo Marmor

La búsqueda de personas desaparecidas podría apoyarse cada vez más en la tecnología y el cruce de información genética. Durante su conferencia de este viernes, la presidenta Claudia Sheinbaum planteó avanzar en un esquema nacional que permita utilizar y cruzar muestras de ADN para facilitar la identificación de personas desaparecidas.

La idea es que la información genética pueda convertirse en una herramienta más para comparar muestras de familiares con perfiles obtenidos durante investigaciones forenses y procesos de identificación humana.

¿Cómo funcionaría?

En términos sencillos, una base genética permite comparar perfiles de ADN para determinar si existe una coincidencia entre una persona desaparecida y una muestra disponible. Este tipo de cruces puede ser especialmente relevante cuando una identificación no puede realizarse únicamente mediante documentos, fotografías o características físicas.

México ya cuenta con un Banco Nacional de Datos Forenses, que integra información forense y genética, además de una Base Nacional de Información Genética. Los lineamientos establecen que estas herramientas deben interconectarse con otros registros para realizar cruces de información que ayuden en la búsqueda, localización e identificación de personas desaparecidas.

La legislación también contempla una Plataforma Única de Identidad, que puede interconectar información como el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, la Base Nacional de Carpetas de Investigación y el Banco Nacional de Datos Forenses, bajo reglas específicas para el uso de los datos personales.

¿Por qué sería importante?

Uno de los principales retos en México no es únicamente localizar a las personas desaparecidas, sino también identificar a quienes son encontrados sin que se pueda determinar quiénes son.

La Comisión Nacional de Búsqueda señala que los cruces masivos de información pueden realizarse con registros de hospitales, centros de reinserción, fosas comunes, personas en situación de calle y otros registros, con el objetivo de encontrar coincidencias que permitan avanzar en una búsqueda.

Para las familias buscadoras, una coincidencia genética podría significar una respuesta después de años de incertidumbre. Por ello, el fortalecimiento de las herramientas de identificación humana se ha convertido en uno de los puntos centrales de la estrategia nacional de búsqueda.

El reto ahora será que las distintas instituciones compartan, actualicen y crucen la información de manera efectiva, con protocolos claros y protección de los datos personales.

Así, la propuesta de Sheinbaum coloca nuevamente sobre la mesa una pregunta que miles de familias llevan años esperando responder: ¿dónde están sus seres queridos?