En cuestión de meses, Gladyz Butanda Macías pasó de ser identificada como un perfil emergente dentro de Morena a colocarse como la mujer mejor posicionada del partido, justo cuando se encuentra a horas de definirse la Coordinación de la Defensa de la Cuarta Transformación en Michoacán.
Su crecimiento ha sido constante en las mediciones que han seguido el proceso interno. La encuesta de Acento ubica actualmente a Butanda con 37 por ciento de las preferencias entre los aspirantes morenistas, mientras que ejercicios anteriores de Rubrum, Demoscopia Digital y Populus también han registrado su avance.
Más allá de los números, la trayectoria reciente de Butanda le ha permitido construir una identidad política propia dentro de Morena. Su desempeño en materia de desarrollo urbano y movilidad, así como su participación en la agenda territorial de la 4T, la han colocado como uno de los nuevos perfiles que buscan disputar espacios de decisión dentro del movimiento.
La posibilidad de que una mujer encabece el proyecto de Morena en Michoacán adquiere una relevancia adicional en el contexto nacional. La llegada de Claudia Sheinbaum a la Presidencia de México abrió una nueva etapa para la participación política de las mujeres, escenario que también comienza a reflejarse en las entidades.
A unas horas de la decisión, Butanda ha optado por reivindicar la unidad y el respeto a las reglas internas. Su postura es que el proyecto de transformación debe estar por encima de cualquier aspiración individual.
Así, el desenlace encuentra a Gladyz Butanda en una posición que hace apenas unos meses parecía reservada para otros perfiles: como la mujer morenista con mayor crecimiento y una de las figuras centrales en la definición que marcará el rumbo de Morena hacia 2027.



















