Redacción / Grupo Marmor
La conmemoración del 216 aniversario del inicio de la Independencia de México dejó una serie de incidentes protagonizados por autoridades locales, quienes cometieron diversas fallas durante el acto cívico. En el territorio michoacano, las plataformas digitales difundieron el momento en que Patricio García Alva, edil de Tzintzuntzan, alteró el apellido de una figura histórica al vitorear a Josefa Ortiz Rodrigo. Por su parte, en el municipio de Senguio, el alcalde Rodolfo Quintana Trujillo exhibió evidentes complicaciones para pronunciar fluidamente el discurso tradicional ante los ciudadanos congregados.
Fuera de la geografía michoacana se registraron situaciones similares, como el caso de San Andrés Tuxtla en la entidad veracruzana, donde el presidente municipal Rafael Gustavo Fararoni Magaña sufrió un notorio quiebre de voz al emitir las consignas. Otra escena ocurrió en la comunidad de Bacobampo, perteneciente al estado de Sonora, sitio en el que Luis Arturo Robles ondeó una bandera de Hungría en vez del lábaro patrio; a la par, en la alcaldía capitalina de Xochimilco, Circe Camacho Bastida recibió abucheos tras olvidar los nombres de los héroes que debía proclamar.
A esta lista de percances documentados la noche del 15 de septiembre se sumó lo acontecido en Villa Guerrero, Estado de México, demarcación donde Carlos Rogel Guadarrama continuó con la lectura del protocolo ignorando que los adornos del balcón principal se encontraban en llamas a sus espaldas. Cada una de estas grabaciones desató múltiples señalamientos en internet, espacio donde los usuarios cuestionaron severamente la falta de preparación de los servidores públicos al momento de rendir homenaje al movimiento insurgente.


















