Redacción / Grupo Marmor
En el marco de la IV Cumbre en Defensa de la Democracia, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, hizo un llamado a la comunidad internacional en contra de cualquier intervención militar en Cuba.
Durante su intervención, la mandataria resaltó que su administración representa a una nación que prioriza la libertad y el diálogo sobre la fuerza, llamándolos los principios históricos de la política exterior mexicana.
“Soy una mujer de paz y represento una nación que ama la libertad”, declaró Sheinbaum ante líderes progresistas del mundo, entre ellos el presidente español Pedro Sánchez y el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva. La mandataria enfatizó que la democracia debe entenderse como la justicia social y el respeto a la autodeterminación, cuestionando cualquier concepto de libertad que implique represión.
Además de la defensa de la soberanía cubana, la presidenta propuso destinar el 10% del gasto armamentista global a un programa masivo de reforestación, bajo la consigna “en vez de sembrar guerra, sembremos vida”. Sheinbaum instó a las potencias mundiales a reorientar los recursos bélicos hacia la mitigación del cambio climático y la generación de empleos rurales, fortaleciendo así la estabilidad regional.
Tras años de tensiones diplomáticas, Sheinbaum se reunió con Pedro Sánchez para restablecer el diálogo comercial y cultural; la morenista expuso la importancia del reconocimiento histórico de los abusos durante la Conquista. Ambos líderes celebraron un acercamiento que busca sanar heridas mediante la diplomacia, acordando incluso que México será la sede de la próxima cumbre en 2027.



















