Miles de personas se congregaron en la Plaza de Mayo para participar en un homenaje distinto y multitudinario al papa Francisco, encabezado por el sacerdote portugués Padre Guilherme, quien convirtió el emblemático sitio en una gran pista de música electrónica con mensaje espiritual.
Durante cerca de dos horas, asistentes de distintas edades, desde jóvenes hasta familias completas, bailaron al ritmo de techno con inspiración religiosa, mientras pantallas gigantes proyectaban imágenes del pontífice argentino junto a símbolos de paz, en un ambiente de recuerdo, reflexión y convivencia.
El evento gratuito reunió tanto a fieles católicos como a personas no practicantes, muchos de los cuales acudieron atraídos por la original propuesta del sacerdote, reconocido internacionalmente por mezclar su vocación religiosa con la música electrónica como forma de acercarse a las nuevas generaciones.Inspirado por el llamado de Francisco a que la Iglesia salga al encuentro de los jóvenes, el Padre Guilherme ha llevado este proyecto a distintos festivales y encuentros masivos en Europa y América Latina, consolidando una propuesta que busca transmitir valores de esperanza, comunidad y fe a través de un lenguaje contemporáneo.




























