Redacción / Grupo Marmor
La Cámara de Diputados de México aprobó, por unanimidad, la reforma a la Ley Federal del Trabajo que reducirá la jornada semanal de 48 a 40 horas.
Este cambio se implementará bajo de forma gradual a partir del 1 de mayo de 2026. El proceso está diseñado para que las empresas ajusten sus operaciones año con año; así, a partir de enero de 2027 el límite máximo será de 46 horas, reduciéndose dos horas cada primer día de enero hasta alcanzar finalmente el estándar de 40 horas en el año 2030.
Para garantizar que esta reducción se cumpla realmente en los centros de trabajo, la reforma hace obligatorio un registro electrónico de la jornada laboral. Con esta medida, México se alinea con estándares de la Unión Europea y diversas economías de Latinoamérica, estableciendo multas severas para los empleadores que no lleven este control o excedan los tiempos legales; dichas sanciones podrán oscilar entre los 29 mil y los 586 mil pesos por cada incumplimiento.
A pesar del consenso en la votación, representantes del PRI y de Movimiento Ciudadano señalaron que la reforma se queda a mitad de camino al no garantizar explícitamente el esquema de cinco días de labor por dos de descanso obligatorio, lo que consideran una “pobreza de tiempo” que afecta de manera desproporcionada a las mujeres. Por otro lado, la bancada del PAN manifestó su preocupación por la falta de estímulos fiscales para las pequeñas y medianas empresas, advirtiendo que la ausencia de estos apoyos podría poner en riesgo los empleos de cerca de 1.5 millones de personas que actualmente se encuentran en una situación laboral vulnerable.
Finalmente, el diputado morenista Pedro Haces, quien impulsó el dictamen, sostuvo que este logro es una respuesta a una lucha de más de un siglo por la dignidad humana, además de la reducción de horas, la nueva normativa prohíbe terminantemente cualquier disminución en los salarios o prestaciones de los trabajadores y establece un ajuste paulatino en los topes de tiempo extraordinario, buscando que la flexibilidad laboral no se traduzca en una pérdida de ingresos.



















