Redacción / Grupo Marmor
Tras una sesión de pleno de más de tres horas la LXI Legislatura de Querétaro aprobó reformas al Código Civil para reconocer legalmente la identidad de género autopercibida.
Con una votación de 14 votos a favor y 11 en contra, se estableció un procedimiento administrativo ante el Registro Civil que permitirá a personas transgénero, transexuales y no binarias rectificar su nombre y sexogénero en actas de nacimiento y otros documentos oficiales. Esta decisión destraba una discusión que permaneció pendiente en la agenda estatal durante una década.
La aprobación fue impulsada por legisladores de Morena y el Partido del Trabajo, mientras que la bancada del Partido Acción Nacional (PAN) manifestó su rechazo total. Diputados de oposición, como Juliana Hernández y Antonio Zapata, argumentaron posibles riesgos jurídicos y la ausencia de criterios específicos en áreas como la salud, el deporte y el uso de espacios diferenciados, así vacíos legales. Por su parte, activistas señalaron que estos argumentos contenían estigmas, mientras que figuras como Rodrigo Iván Cortés, del Frente Nacional por la Familia, calificaron la reforma como una “atrocidad” impuesta bajo una ideología de confusión.
A las afueras del recinto legislativo, la polarización social se hizo evidente con la presencia de grupos con posturas encontradas. Por un lado, contingentes religiosos realizaron plegarias y rezaron el rosario en rechazo a la iniciativa; a pocos metros, activistas y personas de la diversidad sexual manifestaron su respaldo al reconocimiento de sus derechos. Al confirmarse el resultado, los festejos de la comunidad trans se trasladaron al exterior, donde se produjeron intercambios verbales y momentos de tensión con los grupos opositores.
De manera complementaria, el pleno aprobó una reforma sustancial al Código Penal del estado en materia de abuso sexual. Esta iniciativa establece una nueva definición del delito que coloca el consentimiento en el centro de cualquier acto de carácter sexual, precisando que este no puede presumirse bajo ninguna circunstancia. Además, se amplió el catálogo de agravantes para fortalecer la protección a las víctimas, especialmente en situaciones donde el ejercicio abusivo del poder las coloca en condiciones de vulnerabilidad extrema.



















