Redacción / Grupo Marmor
Durango.- En medio de una carrera contra el tiempo y tras superar un verdadero calvario burocrático, Isidoro González y Norma Ramírez viajan finalmente rumbo al estado de Durango para poder reencontrarse y despedirse de su hijo Kevin, un joven de 18 años de edad que se encuentra en fase terminal a causa de un agresivo cáncer de colon. La reunión familiar será una realidad luego de que el Consulado Mexicano confirmara que la pareja fue liberada de los registros del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés), agencia que los había detenido para su deportación el pasado jueves.
El proceso para dar con su paradero fue sumamente complejo y angustiante para la familia, quienes incluso fueron blanco de extorsionadores que intentaron aprovecharse de su vulnerabilidad. Afortunadamente, gracias a la incansable intervención de María Guadalupe Minjarez, una especialista paralegal en Estados Unidos que pasó la noche contactando centros de detención y autoridades, se logró localizar a la pareja. Según detallaron los familiares, Isidoro y Norma fueron trasladados a Nogales y posteriormente el consulado los llevará a Hermosillo, Sonora, para facilitar su vuelo de regreso a casa.
Este doloroso episodio estuvo marcado por la insensibilidad de las autoridades migratorias, pues Virginia Amaya, abuela de Kevin, denunció que previamente se les había negado una visa humanitaria sin que los agentes se tomaran la molestia de leer el expediente médico que avalaba la gravedad del joven. A pesar de los obstáculos y la tristeza por el diagnóstico, Jovany Ramírez, hermano de Kevin, expresó la profunda alegría y esperanza que invade al hogar al saber que podrán cumplir el último y más grande deseo de su hermano: tener a sus padres a su lado para darles un último abrazo.



















