Redacción / Grupo Marmor
Hace 66 millones de años, el impacto de un asteroide del tamaño del monte Everest provocó una catástrofe global que terminó con los dinosaurios y gran parte de la vida en la Tierra, sin embargo, el reino vegetal logró resistir: una investigación internacional publicada recientemente en la revista Cell revela que el secreto de esta resiliencia radica en un fenómeno genético conocido como poliploidía o duplicación del genoma.
Según los científicos de la Universidad de Gante en Bélgica y expertos de Sudáfrica, este mecanismo permitió a las plantas con flores duplicar accidentalmente sus juegos de cromosomas, otorgándoles una ventaja evolutiva crucial para adaptarse a los entornos más extremos de la historia planetaria.
Aunque en condiciones ambientales estables tener copias adicionales de los genes suele considerarse un “callejón sin salida” evolutivo debido al alto gasto de nutrientes y riesgos de mutaciones, ante crisis climáticas el panorama cambia radicalmente. Esto facilita que los organismos desarrollen nuevas funciones en sus genes, lo que resulta vital para tolerar el estrés por calor, sequía o cambios bruscos de temperatura. Tras analizar el genoma de 470 especies de plantas con flor y contrastarlos con registros fósiles, los investigadores lograron vincular estos eventos de duplicación genética con periodos de extinciones masivas y colapsos ecológicos, como el enfriamiento global del Eoceno-Oligoceno o el rápido calentamiento del Paleoceno-Eoceno.
El estudio sostiene que las extinciones masivas no solo ponen a prueba la resistencia, sino que también alteran los hábitats y eliminan la competencia, permitiendo que las plantas con genomas duplicados establezcan nuevas características evolutivas a largo plazo. Los autores concluyen que, si bien el calentamiento global de nuestros días ocurre a una velocidad sin precedentes, el registro histórico de supervivencia sugiere que la poliploidía podría ser nuevamente la llave para que la biodiversidad vegetal persista ante el estrés ambiental severo.



















