Julieta Coria/Grupo Marmor
Este 15 de mayo, mientras en México se conmemora el Día del Maestro, miles de integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación salieron nuevamente a las calles en distintas partes del país bajo una consigna contundente: “Este 15 de mayo no hay nada que celebrar”.
Las movilizaciones comenzaron desde temprana hora en la Ciudad de México y otros estados como Chiapas, Oaxaca, Nuevo León, Jalisco y Michoacán, provocando cierres viales, afectaciones al tránsito y plantones en puntos clave. De acuerdo con reportes, alrededor de 10 mil docentes participaron en la marcha rumbo al Zócalo capitalino.
Aunque muchas personas relacionan estas protestas únicamente con bloqueos y suspensión de clases, el movimiento asegura que sus demandas van mucho más allá. Entre las principales exigencias se encuentra la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, mejores condiciones laborales, aumento salarial del 100 por ciento al sueldo base, eliminación del sistema de Afores y UMAs, así como cambios en el esquema de jubilación.
La Coordinadora también exige mayor presupuesto para educación pública, justicia laboral y solución a problemáticas locales en varios estados del país. En diferentes ocasiones, el magisterio ha señalado que las condiciones actuales no corresponden a la carga laboral y responsabilidades que enfrentan diariamente en las aulas.
Mientras algunos ciudadanos expresan molestia por las afectaciones viales y los paros, otros consideran que las movilizaciones reflejan un descontento acumulado dentro del sector educativo. Una vez más, el Día del Maestro en México se vive entre felicitaciones… y protestas.



















