Redacción / Grupo Marmor
El Departamento de Justicia de los Estados Unidos anunció que levantará cargos en el Distrito Este de Virginia contra dos ciudadanos de nacionalidad china, identificados como Ruhuan Zhen y Hongce Wu, acusados de liderar una compleja red transnacional dedicada al lavado de dinero en coordinación con las dos organizaciones criminales más poderosas de México: el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
De acuerdo con el expediente judicial, la alianza financiera entre los operadores asiáticos y las facciones del narcotráfico mexicano se mantuvo activa durante casi una década, abarcando desde noviembre de 2016 hasta abril de 2025. La investigación destapó que los acusados utilizaban métodos sofisticados y clandestinos para blanquear los multimillonarios ingresos obtenidos por la venta de fentanilo y cocaína en territorio estadounidense. Entre los mecanismos empleados se encontraban las llamadas “transferencias espejo”, el lavado a través de operaciones comerciales simuladas, el uso de cuentas bancarias en el extranjero, aplicaciones con comunicación encriptada y un meticuloso sistema de verificación mediante números de serie en billetes.
A la par de este golpe judicial, el Departamento del Tesoro, mediante la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), aplicó severas sanciones financieras contra más de una docena de personas y empresas vinculadas a dos redes logísticas del Cártel de Sinaloa, encabezadas por Armando de Jesús Ojeda Avilés y Jesús González Peñuelas. Según las agencias de inteligencia, estas células coordinaban la recolección de masivas cantidades de efectivo en EE. UU., el cual era posteriormente convertido en criptomonedas para facilitar su envío a México de forma anónima. Hasta el momento, Zhen y Wu permanecen en libertad, pero de ser capturados y declarados culpables por el gran jurado federal, enfrentarían una pena máxima de hasta 20 años de prisión cada uno.



















