Redacción / Grupo Marmor
El suceso se registró en Firozabad, en el estado de Uttar Pradesh, India, donde las autoridades locales confirmaron la captura de Jitendra Pathak, alias “Viraj”, de 24 años de edad, quien está acusado de asesinar brutalmente a un bebé de apenas 18 meses.
De acuerdo con las investigaciones preliminares y las declaraciones de los familiares, el sujeto mantenía una obsesión con la madre del menor, una joven maestra llamada Rati Devi, quien se encontraba separada de su esposo y viviendo en casa de sus padres. El agresor justificó el crimen argumentando que el pequeño Aarav era el “obstáculo” principal que impedía que la mujer aceptara sus insistentes propuestas de matrimonio.
El trágico incidente ocurrió el pasado sábado 30 de mayo de 2026, cuando la madre se disponía a acudir a una cita legal para tramitar su divorcio. Aprovechando los lazos de parentesco lejano que mantenía con la familia, el acusado se ganó la confianza de las víctimas y se ofreció a cuidar al menor con el pretexto de llevarlo a pasear y comprarle dulces. Sin embargo, el sujeto condujo al bebé hacia una calle estrecha y sola, donde cámaras de videovigilancia de la zona captaron el momento exacto en que azotó con gran fuerza al menor contra el pavimento en al menos ocho ocasiones. Tras percatarse de que el niño ya no reaccionaba, el agresor trasladó el cuerpo y lo dejó abandonado en la puerta de la vivienda antes de darse a la fuga.
Tras el hallazgo del menor por parte de la madre, el bebé fue trasladado de urgencia a un hospital comunitario de la región, donde los médicos de guardia únicamente pudieron confirmar que ya no contaba con signos vitales debido a la gravedad de las fracturas y contusiones sufridas en el cráneo. El brutal infanticidio motivó el despliegue inmediato de un intenso operativo de búsqueda por parte de las fuerzas del orden públicas de Shikohabad. Al verse acorralado por las patrullas en los límites de la localidad, Pathak sacó un arma de fuego artesanal y disparó contra los agentes con la intención de evitar su arresto, lo que desató un breve enfrentamiento armado en la vía pública. Los uniformados repelieron la agresión y lograron neutralizar al sospechoso tras herirlo de bala en ambas piernas, procediendo al decomiso del armamento y varios cartuchos útiles. El presunto homicida fue trasladado a un nosocomio local bajo una estricta custodia judicial y civil, donde presuntamente confesó la autoría del crimen durante los primeros interrogatorios de la fiscalía.


















