Redacción / Grupo Marmor
En Nuevo León un hombre se quedó dormido durante una función de cine y terminó atrapado por espacio de 12 horas dentro del establecimiento. El afectado fue identificado como Raúl, quien se desempeña como guardia de seguridad y acudió la noche del lunes a un complejo cinematográfico ubicado en la zona centro de la ciudad de Monterrey. Sin embargo, el cansancio provocó que el ciudadano conciliara el sueño profundo a mitad de la proyección y no despertara sino hasta que el lugar ya había cerrado sus puertas por completo.
De acuerdo con los reportes locales, Raúl ingresó a la sala alrededor de las 20:00 horas del lunes para ver la película “Zona de Riesgo”. Al despertar horas más tarde, se percató de que las luces estaban apagadas, la sala completamente vacía y los accesos principales del edificio cerrados con llave. Ante la situación, el propio hombre utilizó su teléfono celular para comunicarse con los servicios de emergencia a través del 911, lo que desencadenó el despliegue inmediato de elementos de la Policía Municipal y rescatistas de Protección Civil de Monterrey durante la madrugada de este martes 2 de junio.
Al arribar al sitio, las corporaciones de rescate confirmaron que los encargados y dueños del establecimiento no se encontraban en el perímetro. Debido a que las cerraduras les impedían el ingreso y tras evaluar que Raúl se encontraba en buen estado de salud y fuera de peligro, las autoridades determinaron que no era necesario forzar las puertas ni causar daños estructurales al inmueble. En un acto de apoyo mientras esperaban la apertura del local, los oficiales de policía las ingeniaron para suministrarle agua y refresco al afectado utilizando un popote a través de las rendijas de las cortinas metálicas.
Fue hasta la mañana de este martes cuando se logró concretar la liberación del hombre tras la llegada del personal del cine. Al salir de las instalaciones, Raúl fue abordado por diversos medios de comunicación, ante quienes no pudo contener las lágrimas debido al agotamiento; el afectado confesó sentirse muy desvelado y hambriento tras la larga jornada de encierro, retirándose de inmediato por sus propios medios hacia su domicilio particular para descansar.



















