Andrea Marinie/Grupo Marmor
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asistirá a la próxima cumbre de la OTAN en Ankara con una postura aún más crítica hacia la alianza, en un momento en el que se busca mantener la cohesión interna frente a la creciente tensión militar y la guerra en Ucrania.
De acuerdo con reportes de medios internacionales, el encuentro está programado para el 7 y 8 de julio, con el objetivo de evaluar la fortaleza de la organización. El mandatario estadounidense insiste en que las naciones europeas deberían asumir una mayor responsabilidad en materia de defensa, reduciendo así la dependencia de Estados Unidos.
En días previos a la reunión, Trump reafirmó sus señalamientos sobre los gastos de algunos aliados, al considerar que la relación dentro de la OTAN es “desproporcionada”, lo que ha generado preocupación en Europa respecto al futuro del compromiso estadounidense con la alianza.
La cumbre en Turquía se desarrollará en un contexto de ajustes en la estrategia interna de la OTAN, ya que varios países europeos impulsan un aumento en el gasto en defensa en busca de mayor autonomía militar sin romper el vínculo transatlántico.
Debido a las tensiones, se espera que los líderes de los países miembros reafirmen la unidad del bloque y su compromiso con la defensa colectiva, especialmente ante las preocupaciones de seguridad en el este de Europa.


















