Redacción / Grupo Marmor
Una fuerte polémica e incertidumbre rodea el caso de Magdalena Robles, una madre de familia que acusa al Hospital de la Mujer de Culiacán por el presunto robo de una de sus hijas. La denunciante sostiene que esperaba trillizas; sin embargo, tras ser sometida a una cesárea de urgencia el pasado 11 de junio, el personal médico únicamente le entregó a dos recién nacidas.
La base de la denuncia formal, interpuesta ante la Fiscalía General del Estado de Sinaloa, es un diagnóstico previo firmado por la ginecóloga Nivardy Valenzuela en el municipio de Badiraguato, el cual describía de forma textual un “embarazo de alto orden fetal/triple/mismo sexo” con tres fetos femeninos y actividad cardiaca independiente. Magdalena relató que incluso dentro del quirófano alcanzó a escuchar los tres latidos, pero al despertar de la anestesia la respuesta del personal fue una disculpa: “Una disculpa, son dos”. Ante la sospecha de un delito, la madre cuestionó además un video que le exhibieron del parto, señalando que el material estaba incompleto y editado. “Nosotros como papás pensamos que sí eran tres y que me quitaron una”, sentenció Robles.
Por su parte, las autoridades estatales refutaron categóricamente las acusaciones de la familia. El secretario de Salud de Sinaloa, Cuitláhuac González Galindo, aseguró que el expediente clínico y los ultrasonidos del nosocomio respaldan la versión institucional. “Son dos productos los que nacieron… existe la evidencia que respalda que no se dio tal suceso”, declaró el funcionario, quien además argumentó la imposibilidad de ocultar o sustraer a un recién nacido debido a la cantidad de especialistas que intervienen en un procedimiento quirúrgico de este tipo. Mientras la Fiscalía estatal realiza las investigaciones correspondientes, una de las bebés ya fue dada de alta, mientras que la segunda continúa en el área de cuneros bajo observación debido a su condición de prematurez.


















