Julieta Coria/Grupo Marmor
El uso excesivo de teléfonos celulares, tabletas y otros dispositivos electrónicos puede afectar el desarrollo del cerebro de niñas, niños y adolescentes, advirtieron especialistas en prevención de adicciones y neurodesarrollo durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum.
De acuerdo con los expertos, la llamada tecnoadicción no solo implica pasar demasiado tiempo frente a una pantalla, sino que también provoca cambios biológicos en el cerebro infantil que pueden afectar el aprendizaje, la conducta y las relaciones sociales.
Uno de los principales efectos ocurre en la producción de dopamina, el neurotransmisor asociado con la sensación de placer y recompensa. El uso constante de redes sociales, videojuegos y videos genera descargas elevadas de dopamina, lo que lleva al cerebro a reducir la sensibilidad de sus receptores.
Como resultado, actividades cotidianas como estudiar, leer, practicar deporte, jugar al aire libre o convivir con la familia pueden dejar de resultar atractivas para los menores, quienes buscan cada vez más el estímulo inmediato que ofrecen las pantallas.
Los especialistas también señalaron que la corteza prefrontal, región encargada del control de impulsos, la regulación de emociones, la atención, la paciencia y la toma de decisiones, puede verse afectada por el uso excesivo de dispositivos electrónicos durante la infancia.
Sin embargo, destacaron que el cerebro de niñas y niños posee neuroplasticidad, es decir, la capacidad de reorganizarse y recuperarse si se establecen hábitos saludables a tiempo.
Entre las recomendaciones emitidas se encuentran establecer horarios para el uso de pantallas, evitar dispositivos durante las comidas y antes de dormir, fomentar actividades físicas, promover la lectura y fortalecer la convivencia familiar y social.
Además, los especialistas señalaron que, de mantenerse los actuales hábitos de consumo digital, las nuevas generaciones podrían pasar hasta 20 años de su vida frente a una pantalla, por lo que hicieron un llamado a madres, padres y tutores a supervisar el tiempo que los menores dedican a los dispositivos electrónicos y promover un uso equilibrado de la tecnología.



















