Manantiales tóxicos y enfermedad renal temprana, hallazgos en zona de Los Azufres: UMSNH

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Javier Velázquez/Grupo Marmor

El 35 por ciento de los manantiales analizados en el municipio de Hidalgo y el 55 por ciento en Zinapécuaro presentan niveles de toxicidad de medios a altos, además de coincidencia territorial con afectaciones en Queréndaro, de acuerdo con estudios realizados en comunidades del oriente de Michoacán cercanas a la geotérmica de Los Azufres.

Así lo informó Pedro Corona Chávez, investigador de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) y responsable del proyecto financiado por el Conahcyt y el Gobierno estatal, quien detalló que la revisión de 15 informes entregados por la Comisión Federal de Electricidad (CFE) a la Profepa permitió corroborar impactos ambientales detectados desde hace tres años y medio.

El académico explicó que los hallazgos confirman la presencia de elementos potencialmente tóxicos en fuentes de abastecimiento, lo que representa un riesgo directo para la salud de las comunidades, señaló que las plantas geotérmicas deben mantener controles estrictos sobre emisiones atmosféricas, fugas hacia acuíferos y ríos, así como en el manejo de residuos peligrosos.

Cuestionó que los reportes oficiales de la CFE hayan sido aprobados con criterios burocráticos, con formatos repetitivos y sin una verificación técnica a fondo, lo que ha permitido que persistan las deficiencias operativas.

El estudio también aportó datos sobre el perfil de los enfermos renales en la región: más de la mitad son menores de 30 años, lo que refuerza la hipótesis de una enfermedad renal crónica de origen no determinado, asociada a factores ambientales.

Aunque la relación causal directa exige una investigación más amplia, Corona Chávez consideró que existe evidencia suficiente para exigir a Semarnat y Profepa un monitoreo permanente, muestreos anuales y el cumplimiento de la legislación ambiental por parte de la CFE.