#VIDEO // “Estoy flaquita, sí quepo”: fans de Harry Styles esperan fuera del hotel y logran saludo en CDMX

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Redacción / Grupo Marmor

Harry Styles mantiene a sus fans mexicanas pendientes de cada uno de sus movimientos. Mientras algunas piden en redes sociales que se le permita caminar con libertad por las calles, otras permanecen a las afueras de su hotel en la Ciudad de México con la esperanza de verlo aunque sea un instante.

Este pasado viernes, desde las primeras horas del día, decenas de seguidoras del exintegrante de One Direction comenzaron a congregarse; algunas incluso viajaron desde otros estados con la ilusión de conseguir un video de su ídolo. Conforme avanzaron las horas, el grupo creció hasta convertirse en una multitud que aguardaba detrás de las barricadas.

A diferencia de días anteriores, los responsables del inmueble decidieron instalar vallas metálicas a cada lado del arco principal de salida vehicular para garantizar el paso del cantante británico rumbo al Estadio GNP y evitar contratiempos. Aunque las fans no opusieron resistencia violenta, algunas se negaban a retroceder ante la insistencia de los guardias de seguridad. “Estoy flaquita, sí quepo”, bromeó una de ellas mientras se ajustaba al pequeño espacio junto al cerco.

El hotel parecía sitiado, con grupos de jóvenes apostados a ambos lados de la calle, lo que obligó a intervenir a los elementos de la policía de tránsito para despejar la vialidad. La incertidumbre se disipó cuando el personal del hotel comenzó a comunicarse por radio y las motocicletas policiales cortaron el tráfico. De pronto, la locura estalló. Tres camionetas Suburban negras, con los vidrios polarizados, arrancaron en fila bajo el arco con el letrero de “SALIDA”.

A diferencia de lo que muchos creían, la espera de las “Harries” tuvo su recompensa: en la primera camioneta, el cantante bajó sutilmente el cristal trasero y asomó la mano para saludar a la multitud. Este gesto desató un grito ensordecedor y un mar de teléfonos celulares que buscaron capturar el fugaz momento. Con la misma rapidez con la que los vehículos desaparecieron rumbo al recinto para su cuarta fecha, el tumulto comenzó a dispersarse, dejando en el aire la inigualable energía de la afición mexicana.