Redacción / Grupo Marmor
Cada 8 de agosto, las redes sociales y los amantes de las mascotas se unen para celebrar el Día Internacional del Gato. Esta conmemoración fue creada en el año 2002 por el Fondo Internacional para el Bienestar Animal (IFAW, por sus siglas en inglés). Más allá de compartir divertidos videos de felinos haciendo travesuras, el verdadero propósito de esta iniciativa global es concientizar a la población sobre la salud, protección y bienestar de estos animales.
La elección del mes de agosto no fue una casualidad; en el hemisferio norte, coincide con la época de mayor actividad reproductiva de los gatos, una circunstancia que las organizaciones aprovechan para difundir mensajes urgentes sobre la adopción responsable y la esterilización. La estrecha relación entre humanos y gatos tiene un origen fascinante que se remonta a miles de años. A diferencia de los perros, los estudios genómicos revelan que los gatos prácticamente se “autodomesticaron”.
Sus verdaderos antepasados provienen del norte de África y comenzaron a acercarse a los primeros asentamientos agrícolas atraídos por los ratones que buscaban el grano almacenado. Así nació un pacto de conveniencia mutua que, con el tiempo, elevó a estos cazadores silenciosos a un estatus sagrado en el antiguo Egipto, donde representaban a deidades como la diosa Bastet y gozaban de una protección absoluta por parte de la ley.
Hoy en día, su expresividad, su capacidad para interpretar nuestras emociones y el “esquema de bebé” que activa nuestra ternura, los han coronado como los reyes indiscutibles de internet y del hogar. Su popularidad es tan inmensa que los gatos cuentan con más de una celebración en el calendario; además del 8 de agosto, también se les rinde homenaje el 20 de febrero (en honor a Socks, el famoso gato del expresidente estadounidense Bill Clinton) y el 29 de octubre. Todas estas fechas comparten un mismo y noble objetivo: fomentar una vida digna y amorosa para los felinos de todo el mundo.


















