Redacción / Grupo Marmor
Un ambiente de tensión y caos se vivió en las calles de Cali, luego de que el alcalde de la ciudad, Alejandro Eder, fuera agredido físicamente y abucheado por una multitud mientras supervisaba los daños ocasionados por el terremoto de magnitud 7.4 que sacudió a diversas regiones de Colombia este lunes 10 de agosto.
En videos difundidos en redes sociales se observa el tenso momento en que el mandatario local, rodeado de su equipo de seguridad y de elementos de la Policía, es increpado por decenas de ciudadanos. Entre gritos de “¡Fuera, fuera!” y “¡Chao, chao!”, la turba comenzó a acorralar a la comitiva. Ante el inminente riesgo y la escalada de violencia, los escoltas procedieron a evacuar al alcalde, momento en el cual una persona no identificada le lanzó una piedra que terminó impactándolo en la cabeza.
Tras el incidente, las autoridades locales iniciaron un operativo para identificar al responsable del ataque mediante la revisión exhaustiva de las cámaras de seguridad del sector, buscando fincar las responsabilidades correspondientes por la agresión a la autoridad. Derivado de la emergencia sísmica y de los altercados públicos, el gobierno de Alejandro Eder anunció la declaratoria de “Calamidad pública” para facilitar la distribución de recursos y estableció una serie de medidas urgentes para controlar la situación en Cali:
- Toque de queda: Restricción a la movilidad que comenzará a las 8:00 p.m. y concluirá a las 6:00 a.m.
- Refuerzo militar: Despliegue de efectivos de las fuerzas armadas en zonas con mayores afectaciones.
- Alerta roja hospitalaria: Prioridad absoluta en la red de salud para atender a las víctimas y heridos por el sismo.
- Operativo anti-saqueos: La Policía Metropolitana ha intensificado los patrullajes para impedir robos en inmuebles dañados o vulnerables.



















