Redacción/ Grupo Marmor
El caso registrado la noche del viernes en la colonia Del Periodista, donde dos hombres murieron y dos personas fueron aseguradas tras una balacera, entre ellas un hombre señalado como elemento activo de la Guardia Nacional (GN), abre una pregunta: ¿puede un integrante de la corporación portar armamento y equipo oficial durante su día de descanso?
La respuesta que establece la legislación vigente es clara respecto al armamento de cargo: la Ley de la Guardia Nacional señala que éste debe utilizarse para las funciones propias del servicio y establece expresamente que está prohibida su portación fuera de las actividades del servicio.
La legislación también contempla controles para el resguardo y entrega del armamento asignado a los elementos, por lo que pertenecer a la Guardia Nacional no significa tener autorización para portar permanentemente un arma institucional.
El tema cobra relevancia en el caso de Morelia, debido a que, según los primeros reportes, en el vehículo donde viajaban dos de los asegurados fueron localizados una pistola calibre 9 milímetros, cuatro fusiles calibre .223 y cuatro chalecos balísticos.
Uno de los detenidos fue identificado como Juan Carlos Dorentes Rebolledo, de 40 años, quien presuntamente sería elemento activo de la Guardia Nacional. Sin embargo, será la investigación de las autoridades la que determine si el armamento y los chalecos pertenecían a la institución y bajo qué circunstancias se encontraban fuera de las instalaciones oficiales.
La Fiscalía deberá establecer además si el elemento se encontraba en servicio, contaba con alguna comisión u orden oficial o, por el contrario, se encontraba en su periodo de descanso al momento de los hechos.
El asunto puede tener consecuencias adicionales si se acredita que armamento, uniformes, vehículos u otros bienes de la Guardia Nacional fueron utilizados para cometer un delito, ya que el Código de Justicia Militar contempla una pena de seis a diez años de prisión para esa conducta.
Por ahora, los detenidos mantienen su calidad de probables responsables y será la investigación ministerial la que determine qué ocurrió, quién utilizó las armas y, sobre todo, por qué presunto personal de la Guardia Nacional habría tenido en su poder armamento y equipo institucional fuera de las actividades del servicio.



















