Joven de 24 años fue encadenada, amordazada y abusada durante cinco días por su exesposo en Brasil

Banner

Redacción / Grupo Marmor

Una joven de 24 años, identificada como Emiliane Tamara Nunes Carvalho, fue rescatada con vida tras permanecer cinco días secuestrada, amordazada y encadenada en el interior de una vivienda ubicada en el estado de Goiás, Brasil. La víctima, quien había sido reportada como desaparecida por su familia a inicios de semana, denunció que fue privada de su libertad y abusada sexualmente por su exesposo. El agresor fue capturado por las autoridades tras un operativo de localización y una subsecuente persecución policial.

El hallazgo se concretó en un inmueble del barrio Jardín América III, en la localidad de Águas Lindas de Goiás, luego de que agentes de la Policía Militar forzaran la entrada principal con herramientas de corte. El rescate quedó registrado en la cámara corporal de uno de los oficiales, en cuyo metraje se observa el momento en que hallan a la víctima recostada en una habitación, temblando e inmovilizada con esposas, cuerdas y cadenas alrededor del cuello y las extremidades. De acuerdo con el reporte oficial, Carvalho presentaba severas dificultades para respirar y signos evidentes de falta de oxígeno.

Tras ser liberada de sus ataduras, la joven fue trasladada de urgencia al Hospital Municipal de Águas Lindas de Goiás, donde permanece internada en condición estable y fuera de riesgo vital. A través de sus redes sociales, la víctima manifestó sentirse “destrozada por dentro” y reveló que durante el encierro su captor le introdujo trapos empapados en ácido en la boca. Asimismo, exigió todo el peso de la ley contra su agresor para evitar que vuelva a atacar a otras mujeres.

Durante el aseguramiento del inmueble, los efectivos policiales incautaron una pistola calibre 9 milímetros y desplegaron un despliegue operativo para dar con el paradero de la expareja, identificada como Ailton Rodrigues. El sujeto fue localizado a bordo de un vehículo en el sector de Jardín Querência; sin embargo, al percatarse de la presencia de las patrullas, desobedeció la orden de detenerse e intentó darse a la fuga, desencadenando una persecución que concluyó con su arresto.

Tras ser detenido, Rodrigues confesó ante la Policía Militar haber administrado antidepresivos a la víctima para drogarla y poder trasladarla hasta el escondite donde permaneció cautiva. El imputado enfrentará un proceso penal por los delitos de secuestro, violación, detención ilegal y portación ilegal de arma de fuego, mientras las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer cómo transcurrieron los cinco días de encierro.