Redacción / Grupo Marmor
El deporte internacional se vistió de luto durante la reciente edición del Maratón de Medellín, donde una emergencia médica cobró la vida de una participante. Mientras se desarrollaba la prueba de los 21 kilómetros, una atleta de 20 años se desplomó de manera repentina sobre el asfalto al presentar fallas cardiacas severas, lo que obligó a los paramédicos a intervenir de urgencia para trasladarla a un hospital cercano; sin embargo, a pesar de las maniobras de reanimación, el personal de salud confirmó su deceso durante la tarde del lunes 7 de septiembre.
Ante este lamentable suceso, los organizadores de la justa deportiva emitieron un comunicado oficial para expresar sus condolencias y garantizar que brindarán todo el apoyo necesario a los familiares de la víctima para afrontar este difícil momento. Asimismo, los reportes médicos de la competencia confirmaron que otro participante de 39 años también requirió atención hospitalaria de urgencia tras presentar un cuadro de convulsiones mientras corría la prueba de los 42 kilómetros, aunque afortunadamente logró estabilizarse y recibió el alta médica durante la noche del domingo.
Este trágico incidente se suma a una preocupante lista de fallecimientos registrados en la historia de esta tradicional carrera colombiana, donde otros deportistas han perdido la batalla contra emergencias cardiorrespiratorias. De acuerdo con los archivos periodísticos, en 2018 un corredor falleció tras cruzar la meta en la prueba del medio maratón, mientras que en 2022 y 2024 se reportaron 2 casos adicionales de atletas que se desplomaron en el trayecto y perdieron la vida horas más tarde en un hospital de la ciudad, dejando un saldo histórico que enciende las alertas sobre las exigencias físicas de este tipo de eventos.


















