Concluye CSIM reforestación Nana Echeri 2026 con un millón 150 mil árboles

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Javier Velázquez/Grupo Marmor

El Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM) concluyó la jornada de reforestación colectiva, autogestiva y comunitaria Nana Echeri (Madre Tierra) 2026, con la siembra de un millón 150 mil plantas de pino, cedro y ahuehuete.

En entrevista con medios de comunicación, el vocero oficial del CSIM, Pavel Ulianov Guzmán Macario informó que el tema central es la defensa del territorio y los bosques por parte de las comunidades originarias, que de manera autónoma y sin apoyos de programas federales han logrado plantar 5 millones de árboles desde 2019.

El CSIM, conformado por 80 pueblos p’urhépecha, otomí o hñahñú, matlazinca o pirinda, mazahua, nahua y afromexicanos, informó que la reforestación de este año se realizó gracias a la participación de cientos de comuneras, adultos mayores, estudiantes y niños convocados por sus autoridades tradicionales, quienes además se comprometieron a cuidar el crecimiento de las plantas.

Las acciones se concentraron en zonas con mayor afectación por deforestación e incendios forestales, como los lagos de Pátzcuaro y Zirahuén, la Meseta P’urhépecha, la Cañada de los Once Pueblos, la Ciénega de Zacapu, la zona matlazinca y la región otomí del oriente michoacano.

El Consejo precisó que estas reforestaciones no forman parte de programas como “Sembrando Vida” o “Empleo Temporal”, no reciben remuneración económica ni implican compromisos político-electorales, sino que se realizan por responsabilidad ancestral de retribuir a la madre naturaleza y contribuir a la captación de agua para los acuíferos. En ese marco, agradeció a la Comisión Forestal del Estado (Cofom) por la donación de planta.

En su pronunciamiento, las comunidades denunciaron que enfrentan la presión de trasnacionales, monocultivos de aguacate y berries, talamontes, crimen organizado y constructoras que acechan la tierra comunal, los bosques y los manantiales. Exigieron al Gobierno Federal y de Michoacán la conformación de una Ronda Intercomunal del Bosque para la defensa del territorio.

Asimismo, demandaron frenar el cambio de uso de suelo, al advertir que en 32 años los monocultivos de aguacate han triplicado su expansión en el estado, pasando de 72 mil hectáreas en 1993 a más de 200 mil en 2025, de las cuales al menos 30 por ciento provienen de deforestación directa de bosques de pino y encino, según monitoreo del CIGA-UNAM, con impactos como escasez de agua, contaminación por agroquímicos, pérdida de biodiversidad y problemas de salud.