Javier Velázquez/Grupo Marmor
El presidente municipal de Morelia, Alfonso Martínez Alcázar, celebró la detención de un presunto líder criminal realizada ayer en la zona de Altozano, vinculado a delitos de extorsión, homicidio y secuestro.
El edil precisó que el detenido no operaba en Morelia, sino en la región oriente del estado, y que su presencia en la capital se explica porque mucha gente se viene a vivir aquí por ser un espacio más seguro y con mayor actividad económica.
Cuestionado sobre si la recurrencia de capturas de presuntos líderes en esa zona no obliga a reforzar la seguridad, Martínez Alcázar señaló que precisamente porque operan en otros municipios y se detienen en Morelia, se demuestra la capacidad operativa que existe en la ciudad.
Sin embargo, admitió que pese a estas detenciones, la ola de violencia no baja en el estado y puso como ejemplo a Uruapan y Zamora, que siguen siendo una olla de ebullición en materia delictiva.
Por ello, insistió en que además de las capturas, se debe reforzar la estrategia para detener la puerta giratoria y evitar que los delincuentes salgan rápidamente tras ser detenidos.
El alcalde ligó este problema a la renovación del Poder Judicial con la elección de jueces, y advirtió que aún persisten funcionarios enquistados en distintas corporaciones que no trabajan a favor de los ciudadanos y que pareciera que lo hacen para los delincuentes.
Finalmente, señaló que mientras no haya depuración de las policías, controles de confianza y mejora salarial para los elementos de seguridad y fiscalías, será difícil contener la tentación de servir a grupos criminales, aunque destacó como positivo que en Morelia no se han registrado reacciones violentas tras las detenciones, a diferencia de otras regiones.



















