Redacción / Grupo Marmor
Un grupo de alumnos de la Hancock Middle School, de entre 12 y 15 años, tomó el control de un autobús escolar el pasado 23 de abril, luego de que la conductora, Leah Taylor, sufriera un ataque de asma severo y perdiera el conocimiento mientras conducía a alta velocidad en Mississippi.
La emergencia comenzó cuando el vehículo, con 40 estudiantes a bordo, empezó a desviarse peligrosamente. Sin dudarlo, Jackson Casnave, de apenas 12 años, saltó de su asiento para tomar el volante, mientras su compañero Darrius Clark accionaba los frenos con fuerza. Juntos lograron detener la unidad en la mediana central de la carretera, evitando una colisión masiva con otros autos.
Mientras los jóvenes aseguraban el vehículo Kayleigh Clark, de 13 años se comunicó con el 911 para coordinar la llegada de emergencias, Destiny Cornelius, de 15 años, localizó el nebulizador de la conductora y se lo aplicó para intentar estabilizarla y McKenzy Finch, de 13 años, sostuvo la cabeza de Taylor y contactó a la central de transporte para informar la situación.
Tras el incidente, Leah Taylor se recuperó por completo y expresó su profundo agradecimiento: “Ellos salvaron mi vida y la de todos en el autobús”, declaró.
Por su parte, la directora de la institución, Melissa Saucier, destacó que los menores no esperaron instrucciones y resolvieron la crisis por sí mismos con un coraje excepcional. La escuela organizó una ceremonia especial para homenajear a este grupo de jóvenes que, ante el peligro, eligieron actuar.



















