Julieta Coria/Grupo Marmor
La polémica por un posible adelanto del fin del ciclo escolar en México continúa creciendo y ya se convirtió en uno de los temas más discutidos del país.
Durante el debate, especialistas y autoridades educativas señalaron que, tras la entrega de calificaciones a mediados de junio, muchas escuelas entran en una etapa donde las aulas permanecen abiertas “sin un propósito pedagógico real”, enfocándose principalmente en procesos administrativos.
“Después del 15 de junio se cae en un periodo que en realidad se aprovecha para la descarga administrativa hasta mediados de julio”, se expuso durante la discusión sobre el calendario escolar.
Además, se argumentó que México enfrenta realidades climáticas muy distintas dependiendo de cada región, mencionando estados con temperaturas extremas como Sonora, Tabasco y zonas de Oaxaca, donde las altas temperaturas complican las actividades escolares.
Otro de los puntos que más ha generado conversación es el impacto que tendría el cierre anticipado de clases en las familias trabajadoras, especialmente en las mujeres, ya que gran parte del cuidado de niñas y niños recae en ellas durante las vacaciones.
La discusión ocurre mientras autoridades educativas analizan si se mantendrán únicamente las tradicionales seis semanas de vacaciones o si habrá modificaciones al calendario escolar de la SEP.



















