#VIDEO //”No dejes que me lleve, él me toca” niña de 9 años acusa a su padre luego que su madre perdiera custodia

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Redacción / Grupo Marmor

Este fue el desgarrador grito de auxilio de una pequeña de 9 años antes de ser separada de su madre por las autoridades en Piedras Negras, Coahuila: “¡Mamá, no dejes que me lleve, él me toca!”. El incidente ocurrió luego de que la menor reuniera el valor para confesar a su familia materna que su padre, identificado como el Lic. Eduardo Alejandro Morales Cervera, presuntamente la tocaba por las noches. A pesar de que la niña denunció los hechos con temor, las autoridades se presentaron días después en el Teatro Maldonado para detener a la madre por haber levantado la voz, separando a la menor a la fuerza en medio de la desesperación.

Hoy, la madre de la víctima rompe el silencio para denunciar públicamente una red de impunidad y tráfico de influencias que supuestamente protege al presunto agresor. Según su testimonio, el abuelo de la menor, el Lic. Juan Porfirio Morales Gutiérrez, junto con los abogados José Manuel Bravo y Alejandro Lara, han utilizado poder y dinero para intimidar y manipular a la pequeña con el fin de que cambie su declaración.

La situación de la menor de edad continúa siendo de alto riesgo, ya que la Procuraduría para Niños, Niñas y la Familia (PRONNIF) determinó retirarla de la casa de su padre, pero optó por entregar la custodia a sus abuelos paternos. Esta decisión mantiene bajo constante temor a la madre, quien señala que la niña quedó bajo el resguardo de las mismas personas acusadas de encubrir y proteger al agresor. Ante el peligro que corren tanto la vida de su hija como la suya propia, la denunciante exige la intervención inmediata del gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez Salinas, para romper esta cadena de protección.

A través de las redes sociales, el caso ha desatado una ola de indignación y cientos de usuarios se han sumado a la exigencia de justicia bajo el lema “Las niñas no mienten”. Mientras tanto, el desgarrador testimonio de la pequeña sigue resonando como una demanda urgente para que el sistema de justicia priorice la protección de los derechos de los menores frente a cualquier influyentismo.