Redacción / Grupo Marmor
La euforia histórica de la selección de Noruega tras sellar su pase a los cuartos de final del Mundial 2026 al derrotar 2-1 a Brasil se ha visto empañada por la incertidumbre. A pocos días del crucial encuentro del próximo sábado 11 de julio contra Inglaterra en Miami, las alarmas se encendieron en la concentración escandinava debido a reportes de un brote de enfermedad que ha afectado a varios futbolistas y miembros del cuerpo técnico.
Sin embargo, las versiones encontradas entre el director técnico, Ståle Solbakken, y el cuerpo médico del equipo han desatado especulaciones sobre si la plantilla está realmente indispuesta o si se trata de una estrategia para despistar a los Three Lions dirigidos por Thomas Tuchel.
De acuerdo con el diario noruego “Dagbladet”, la concentración vikinga comenzó a experimentar tensión debido a una persistente ola de tos, ronquera, fiebre y fatiga generalizada. El propio seleccionador, Ståle Solbakken, a quien se vio tosiendo con frecuencia ante la prensa, admitió que el ajetreado calendario del torneo ha pasado factura.
“Está el aire acondicionado, los vuelos, los desplazamientos y todo eso. Somos más de cincuenta, así que sería raro que no surgiera nada”, explicó el entrenador, achacando los males a los constantes viajes entre ciudades como Boston, Nueva Jersey y Dallas, combinados con las olas de calor y tormentas eléctricas de Estados Unidos.
Los medios locales noruegos apuntaron a otra posible causa: los festejos permitidos por el técnico tras la histórica victoria ante Brasil, donde se filtró que Solbakken le dio luz verde al goleador Erling Haaland diciéndole en el vestuario: “Esta noche puedes salir”.
Hasta el momento, el virus ha cobrado dos víctimas principales en momentos clave del torneo:
- Jørgen Strand Larsen: El delantero del Crystal Palace sufrió un cuadro febril severo que interrumpió su preparación, obligándolo a perderse los entrenamientos previos y el debut mundialista ante Irak.
- Marcus Holmgren Pedersen: El lateral derecho, quien ya había marcado ante Senegal en la fase de grupos, fue baja de última hora en el partido de octavos de final contra Brasil debido a este virus. Aunque ya regresó a las prácticas, su proceso de recuperación ha sido difícil.
A este panorama médico se suma una preocupación física real: el lateral izquierdo David Møller Wolfe, quien tuvo que abandonar el terreno de juego ante Brasil por una aparente lesión cuya gravedad aún no ha sido confirmada.
A pesar de ello, el médico oficial de la selección noruega, Ola Sand, salió al paso de los rumores para calmar a la afición y, de paso, lanzar un dardo a los ingleses. En declaraciones para el medio “Nettavisen”, Sand desmintió categóricamente que exista una crisis de salud en el vestuario.
“Todos los jugadores están sanos ahora”, afirmó Sand de manera tajante: “Es muy poco alboroto teniendo en cuenta que llevamos casi seis semanas conviviendo muy de cerca. Es estupendo que se crean esto (el rumor sobre el brote de enfermedad). Tenemos la situación bajo control”.
Ajenos a los termómetros, el pueblo noruego y su Casa Real viven el torneo con una intensidad nunca antes vista. La princesa Mette-Marit reapareció públicamente tras su trasplante de pulmón junto al príncipe Haakon para celebrar el triunfo frente a los cariocas desde el Palacio Real. Por su parte, los príncipes Ingrid Alexandra y Sverre Magnus apoyaron desde las gradas en Estados Unidos, dejando una postal viral en la que la princesa Ingrid se funde en un emotivo abrazo con Erling Haaland tras el silbatazo final.
Noruega confía ciegamente en que sus principales figuras, encabezadas por el imparable Haaland (quien lidera la tabla de goleo del torneo con 7 dianas, empatado con Lionel Messi y Kylian Mbappé), estarán al 100% para el partido más importante en la historia del fútbol de su país.
Más allá de los virus internos, tanto Inglaterra como Noruega deberán sortear las brutales condiciones climáticas pronosticadas para este sábado en Miami, donde se esperan temperaturas de hasta 35 °C y alertas por tormentas eléctricas con rayos, un factor meteorológico que ya retrasó previamente el partido de Inglaterra contra México. Mientras Inglaterra lidia con las bajas confirmadas por lesión de Reece James y Jordan Henderson, Noruega reza para que su “brote” no pase de ser una simple tos de vestuario.



















