Julieta Coria/Grupo Marmor
Tras la publicación de los resultados de la prueba PISA 2025, la presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó que una sola evaluación internacional pueda utilizarse para definir la calidad educativa de México y defendió algunos de los resultados obtenidos por los estudiantes del país.
Durante su conferencia matutina, la mandataria señaló que la evaluación de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) tiene limitaciones al aplicar el mismo instrumento a países con diferentes contextos.
“Nosotros no estamos de acuerdo en que una prueba defina la calidad educativa o la forma de educar de las niñas y los niños”, afirmó Sheinbaum, quien también destacó que el propio informe reconoce avances de México en ciencias.
De acuerdo con los resultados de PISA 2025, México obtuvo 388 puntos en matemáticas, 408 en lectura y 414 en ciencias. En las tres áreas el país se ubicó por debajo del promedio de la OCDE; en matemáticas, alrededor de 30% de los estudiantes alcanzó al menos el nivel básico de desempeño.
Sheinbaum resaltó particularmente el desempeño en ciencias, donde México registró una ligera mejora respecto a la medición anterior. La Secretaría de Educación Pública también destacó que el país logró ampliar el acceso de jóvenes de 15 años al sistema educativo entre 2015 y 2025 y que el director de Educación de la OCDE, Andreas Schleicher, calificó como un elemento de resiliencia el hecho de mantener relativamente estables algunos resultados en un contexto internacional de retrocesos.
La presidenta también llamó a discutir otros factores relacionados con el aprendizaje, entre ellos el uso de plataformas digitales, teléfonos celulares e inteligencia artificial. Señaló que la caída en lectura registrada en numerosos países debe llevar a analizar cómo están influyendo las nuevas tecnologías en la educación.
El debate sobre PISA se mantiene abierto en México. Mientras el Gobierno federal plantea que los resultados deben analizarse considerando las condiciones sociales y educativas de cada país, especialistas y organizaciones han señalado que las cifras también muestran rezagos importantes que requieren atención, particularmente en matemáticas y comprensión lectora.
Así, los resultados de PISA 2025 colocan nuevamente sobre la mesa una discusión que va más allá de una calificación: ¿cómo medir realmente la calidad de la educación y qué debe cambiar para mejorar el aprendizaje de los estudiantes mexicanos?



















