Redacción / Grupo Marmor
En Guadalupe, Veracruz, un grupo de mujeres conocidas como Las Patronas comenzó en 1995 como un gesto espontáneo de las hermanas Romero Vázquez, al entregar su propio desayuno a migrantes que suplicaban comida desde los vagones en movimiento. Se ha consolidado hoy como una organización civil de prestigio internacional, dedicada a la asistencia y defensa de los derechos humanos de quienes transitan hacia la frontera norte.
Bajo la coordinación de Norma Romero, el grupo prepara diariamente decenas de kilogramos de arroz y frijoles, empacando “lonches” que son lanzados a los migrantes que viajan sobre el lomo del tren “La Bestia”.
A lo largo de los años, el proyecto ha evolucionado de la distribución de víveres a pie de vía a la creación de un albergue formal. En este espacio, los viajeros no solo reciben alimento y agua, sino también un lugar seguro para descansar, atención médica básica y folletos con mapas y derechos del migrante. A pesar de haber enfrentado críticas iniciales, machismo y amenazas legales por su labor, el grupo ha logrado profesionalizarse, aprendiendo sobre leyes y redes sociales para proteger su misión de amor.
La trayectoria de Las Patronas fue reconocida con galardones como el Premio Nacional de Derechos Humanos y nominaciones al Premio Princesa de Asturias. Su historia, capturada incluso en el cine con el documental “Llévate mis amores”, permanece como un recordatorio de que la solidaridad puede florecer incluso en los terrenos más hostiles.



















