Redacción/ Grupo Marmor
La activista Saskia Niño de Rivera denunció la desaparición de un cargamento de donativos valuado en más de 2 millones de pesos, destinado a niñas víctimas de violencia extrema en Acapulco, Guerrero, lo que encendió alertas sobre el manejo de apoyos dirigidos a población vulnerable.
De acuerdo con la fundadora de la organización Reinserta, el camión transportaba colchones, almohadas y artículos de primera necesidad que serían utilizados en un refugio para menores afectadas por contextos de violencia, particularmente tras los efectos del Huracán Otis.
La activista explicó que estos apoyos formaban parte de un proyecto trabajado durante más de dos años con el objetivo de habilitar un espacio seguro para niñas que han vivido situaciones graves como abuso sexual, trata de personas y abandono.
Sin embargo, tras la entrega del material al DIF Acapulco, el cargamento desapareció sin que hasta el momento exista claridad sobre su destino.
Según señaló Niño de Rivera, la directora del organismo municipal habría reconocido que no podía garantizar que los insumos no volvieran a extraviarse, lo que calificó como una señal preocupante sobre las condiciones en que se resguardan apoyos dirigidos a menores en riesgo.
La activista subrayó que su denuncia no está dirigida contra el personal operativo del DIF, sino contra quienes toman decisiones dentro de la institución, al considerar que este caso refleja posibles fallas graves en el manejo de recursos y responsabilidad institucional.
Asimismo, cuestionó cómo una dependencia encargada de proteger a niñas víctimas de violencia puede operar sin certeza sobre el resguardo de insumos básicos, advirtiendo que lo ocurrido podría representar un problema estructural que requiere investigación y transparencia.




























