Redacción / Grupo Marmor
En el marco del Día Mundial del Cáncer de Ovario, la Asociación Mexicana de Lucha Contra el Cáncer (AMLCC) presentó el libro “Priorización estratégica de cáncer de ovario: una ruta crítica para la supervivencia y la equidad”.
El documento revela que en el país cada año se registran más de 5,000 casos nuevos y mueren más de 3,000 mujeres debido a diagnósticos tardíos. Según especialistas, el 70% de los casos se detectan en etapas tres y cuatro, cuando las posibilidades de supervivencia caen drásticamente a menos del 20%.
La oncóloga Patricia Cortés Esteban explicó que, a diferencia de otros tipos de cáncer, el de ovario no cuenta con una prueba de tamizaje establecida como la mastografía o el papanicolaou. Esto provoca que los síntomas iniciales sean frecuentemente confundidos con problemas gastrointestinales o colitis.
“No son gases, no es nerviosismo; es un tumor desarrollándose”, sentenció la activista Maru Sánchez de Lara, quien relató el “laberinto” que enfrentan las pacientes para obtener un diagnóstico correcto en un sistema de salud que suele minimizar los síntomas de alarma.
Ante este panorama, la AMLCC busca que las autoridades de salud reconozcan esta enfermedad como una prioridad nacional. La propuesta presentada plantea fortalecer la capacitación en el primer nivel de atención, garantizar el acceso a ultrasonidos transvaginales especializados y pruebas moleculares, así como consolidar centros de referencia oncológica. El objetivo es revertir las estadísticas actuales, ya que un diagnóstico en etapas tempranas puede elevar la tasa de supervivencia hasta en un 80%, transformando una enfermedad letal en un padecimiento tratable.



















